La minoría mas grande

Autor Anónimo

La ONU ha considerado a las personas con discapacidad como la minoría más numerosa, pues se estima que el 10% de la población mundial vive con alguna discapacidad. Debido a que la gran mayoría se encuentra en países en vías de desarrollo, el 90% de los niños discapacitados no asisten a la escuela.

Sin embargo, esto no es únicamente problema derivado de la pobreza, ya que en los países desarrollados, sólo el 35% de las personas con discapacidad en edad productiva están trabajando. De acuerdo a un estudio realizado por la universidad Rutgers en el 2003, una tercera parte de los empleadores encuestados opinaron que las personas con discapacidad no pueden realizar satisfactoriamente las tareas requeridas para un trabajo. Además, la segunda razón que más frecuentemente dieron, por la que no contratarían personas discapacitadas es el recelo ante el costo de instalaciones especiales.

Finalmente, después de décadas de manejarlo en su agenda,  La Convención de la ONU Sobre los Derechos de las Personas con Discapacidades y su Protocolo Opcional, entró en vigor el 3 de mayo del 2008 para promover y proteger los derechos y la dignidad de las personas con discapacidad.

Esta convención, sobre todo cambia la perspectiva con la que tradicionalmente se veía a las personas con discapacidad, como objetos de caridad, cuidado médico y protección social, para ahora, ser tratadas como sujetos de derechos, totalmente capaces de reclamarlos, de estar bien informados y de tomar decisiones sobre sus vidas, basados en su libre y espontánea voluntad, así como de ser miembros activos de la sociedad. Se reafirma entonces, que todas las personas con cualquier tipo de discapacidad deben gozar de sus derechos humanos y libertades fundamentales. Además se identifican áreas donde deben hacerse adaptaciones para educar a los discapacitados de manera que puedan ejercer efectivamente sus derechos, así como resaltar las áreas donde éstos hubieran sido violentados y su protección debiera reforzarse.

A poco más de un año de haber entrado en vigor esta convención, es importante reflexionar sobre su trascendencia en nuestra vida diaria y sobre lo que significa para nuestra comunidad.