Nutrición de un niño con sindrome down

La importancia de una buena alimentación

La buena alimentación es muy importante para la buena salud. La buena alimentación y el desarrollo de las habilidades necesarias es un reto debido a las necesidades muy específicas en los niños con Síndrome Down. Es importante la enseñanza de buenos hábitos para el desarrollo de una calidad de vida.

El desarrollo de la alimentación evoluciona desde la succión del pulgar, la alimentación con cucharilla hasta la ingestión de alimentos sólidos. Este proceso depende de factores como son los reflejos naturales, el desarrollo de la parte oral, desarrollo de la parte motora, así como la comida y el ambiente en el cual la alimentación se presenta.

Los padres no tienen el control sobre los reflejos de los niños y solamente pueden tener una influencia positiva en el desarrollo de las habilidades motoras, es importante recordar que cada niño se desarrolla a un ritmo específico y diferente; por lo tanto, los niños con Síndrome Down no son diferentes en ese aspecto. El desarrollo de un niño con Síndrome Down puede diferir de un niño normal de la misma edad. Los padres y los especialistas podrán proveer la asesoría correspondiente de acuerdo a las habilidades alimenticias.

La importancia de la lactancia natural

En la mayoría de los casos el niño que nace con Síndrome Down tiene un sistema inmunológico menos dotado que la población general. Por ello, los beneficios que aporta el calostro de la lactancia natural en los primeros días son, entre otros, el introducir la información de bífido bacterias, favorecedoras de una buena flora intestinal, que protege al bebé de sustancias tóxicas y de gérmenes externos. Este aspecto inmunológico no lo tiene la leche artificial paralelamente; la adecuada composición de la leche materna evita en mayor medida la sobrealimentación del niño, tema crucial en el Síndrome Down y que es bueno tener en consideración, ya desde el principio de la vida.

Por eso, Usted debe tener en cuenta:

  • La leche de pecho y fórmula es todo lo que un bebé necesita durante los primeros meses (hasta que pese 15 libras).
  • La mayoría de los bebés pueden comenzar a comer cereales, a los 4 ó 6 meses.
  • Nuevas fórmulas de alimentos deben ser agregados uno por uno ya que hay que asegurarse que el bebé no sea alérgico al nuevo tipo de alimentación.

Lic. Héctor Hernández Valenzuela
Terapeuta