Los derechos humanos de las personas con discapacidad intelectual

Fuente: Comisión Nacional de los Derechos Humanos - México.

La discapacidad (física, intelectual o sensorial) es una condición que se dá cuando una persona requiere apoyos significativos en las habilidades de la vida diaria con el fin de ser independiente y autónomo en su entorno. Uno de cada 10 mexicanos es una persona con discapacidad.

Las personas con discapacidad tienen los mismos derechos que todas las demás personas - el derecho a enamorarse, estudiar, tener un trabajo, tener amigos, etc- Pero sobre todo, tienen derecho a ser persona primero. De acuerdo con estos derechos, debemos referirnos a las personas con discapacidad en términos que reconozcan sus habilidades, méritos y dignidad. Debemos hacer un esfuerzo por ser sensibles y cuidadosos del lenguaje y actitudes que usamos, debemos crear un ambiente de respeto mutuo. ¡Nuestro reto es proporcionarles apoyos!

¿QuÉ Derechos tienen las personas con Discapacidad Intelectual?

  1. Todas las personas con Discapacidad Intelectual tienen y poseen los mismos Derechos Humanos y son dignos de consideración, respeto y protección de la ley al igual que sus conciudadanos. Por lo tanto, deben gozar hasta donde sea viable de los mismos derechos que los demás seres humanos.
  2. Tienen derecho a la atención médica que requiera su caso.
  3. Tienen derecho a la educación y a que los padres o tutores decidan si les conviene más la formación especial o integrarlos en el sistema regular de educación.
  4. Tienen derecho a la capacitación, formación y orientación que les permita desarrollar al máximo sus aptitudes y posibilidades.
  5. Se reconoce a la familia como la fuente principal de cariño y seguridad para las personas con discapacidad intelectual. Para los que no tengan familia, las instituciones de servicio que los atienden deben tratar de ofrecer una experiencia próxima a la vivencia familiar como les sea posible. Por lo tanto, tienen derecho a vivir en familia y a tener un tutor calificado.
  6. La discapacidad intelectual, por si misma, no debe ser motivo de ninguna forma de discriminación.
  7. Si se demuestra claramente que ciertas restricciones son el único medio posible de asegurar el bienestar de una persona con discapacidad intelectual, deben ser lo menos restrictivas posibles, y estar asociadas a un programa diseñado a eliminar las restricciones tan pronto como les sea posible.
  8. Debe poder contar con la atención de un tutor calificado cuando esto resulte indispensable para la protección de su persona y bienes. La persona con discapacidad intelectual debe ser protegida contra toda forma de explotación, abuso o trato degradante.
  9. En caso de que sea objeto de alguna acción judicial, deberá ser sometido a un proceso justo en que tenga plenamente cuenta su grado de responsabilidad, en atención a sus facultades mentales.
  10. Si algunas personas, debido a la gravedad de las limitaciones de su discapacidad intelectual, no son consideradas legalmente capaces de ejercer efectivamente todos sus derechos, o si se hace necesario limitarles o incluso suprimirles algunos derechos, el procedimiento que se fijará para los fines de esa limitación o supresión deberán entrañar garantías jurídicas que protejan a las personas con discapacidad intelectual contra toda forma de abuso. Dicho procedimiento deberá basarse en una evaluación de su capacidad social por expertos calificados. Asimismo, tal limitación o supresión quedará sujeta a revisiones periódicas y se le reconocerá al discapacitado el derecho de apelación ante autoridades superiores.